Un viñedo histórico, cuyas raíces se remontan al siglo XII y dan como fruto un vino de raza, con carácter y con una personalidad única que le diferencia y que lo hace comparable a los grandes vinos del mundo.
Alma, pasión y excelencia vertebran un proyecto único y su bien más preciado, el vino, con mayúsculas.
El alma mater
Abadía Retuerta encuentra su esencia y razón de ser en el vino de pago.
Su alma mater es Pascal Delbeck, quien fue el ideólogo y dio vida a lo que hoy conocemos como la bodega de Abadía Retuerta. De su mano llegó Ángel Anocíbar, su actual enólogo y director, y quien tomó su testigo. Ahora es él quien guía a unas manos expertas para crear uno de los vinos más únicos, singulares y que mejor reflejan la personalidad y singularidad del terruño.
Ángel Anocíbar, enólogo y director de Viñedo y Bodega
Nació en un pequeño pueblo situado en provincia de Navarra. Estudió Viticultura y Enología en la “Escuela de la Vid” en Madrid. Posteriormente, se trasladó a Burdeos donde obtuvo sus Diplome Nacional d’Oenologie, Diplome d’Etudes Approfondies. Y fue en 1998 cuando se doctoró en Enología y Ampelografía con la etiqueta europea, siendo el único español en lograr tal título.
Tras su trayectoria por Francia, como en Chateau la Jalgue (Cubeirac) y Calon Segur (San Estéphe), comenzó a trabajar en Abadía Retuerta en 1996 bajo la dirección de Pascal Delbeck, vigneron francés y asesor de la bodega.
Anocíbar cuenta con numerosos reconocimientos, al igual que los vinos que elabora, que han obtenido altas calificaciones y medallas por la crítica.
Cabe señalar que en el 2005 fue nombrado Enólogo del Año por el International Wine Challenge (Wine Magazine) y que es miembro de la Academia Internacional del Vino de Francia.